waynehomenaje3

A continuación, se reproducen las intervenciones que hicieron Wayne Brabender y Cristóbal Rodríguez, presidente de la Asociación de Jugadores de Baloncesto del Real Madrid, en el homenaje que el alero de Minessota recibió este lunes en la Casa de Postas de Madrid como reconocimiento a su trayectoria como deportista y docente.

 

Wayne Brabender

Buenos días a todos:

Ante todo, gracias por estar aquí. Gracias por acompañarme y por compartir conmigo un día tan especial. Gracias por el reconocimiento público que me dispensan y con el que me distinguen hoy aquí en la Comunidad de Madrid.

Queridas autoridades aquí presentes, estimada Consejera de Cultura, Turismo y Deporte, Doña Marta Revilla de la Cruz, Viceconsejero de Deportes, Don Alberto Tomé y Director General de Deportes, Don Fernando Benzo.

A mis compañeros veteranos del Real Madrid, en especial a nuestro presidente de la Asociación de Jugadores de Baloncesto, Cristóbal Rodríguez.

Quiero mencionar también al Real Madrid y en especial a Don Santiago Bernabéu y Don Raimundo Saporta, en representación de mucha gente querida. Y recordar también al Dr. López Quiles por su gran intervención quirúrgica y a Eduardo Pedraza, por su gran trabajo en la recuperación de mi rodilla.

Y dos grandes del equipo del Real Madrid, Mirza Delibasic y Fernando Martín que, además de grandes jugadores y compañeros, fueron dos amigos muy queridos y a los que recuerdo y echo de menos.

De la Federación Española de Baloncesto, me gustaría recordar a Ernesto Segura de Luna, Antonio, Lluis y Manolo. Nombrar a Jorge Guillén y Al Brusio, el equipo médico de la Selección, que tanto nos cuidó. Todos ellos, en representación de mucha otra gente querida. Gracias a todos por darme la oportunidad de defender con orgullo nuestra camiseta de la Selección Española.

Y mis grandes compañeros de la Selección, Jose Luis Sagi Vela, Lorenzo Alocen y Enrique Margall.

Al presidente de la ACB, Don Antonio Martín.

A todos mis queridos amigos y a mi familia. Muchas gracias por vuestra asistencia a este acto.

Me gustaría añadir unas notas sobre mi carrera profesional a lo largo de estos años:

Verano del 67. Aparece Pedro Ferrándiz, entrenador del Real Madrid. Siempre contaba que le habían hablado de un americano en Minnesota muy bueno y que, cuando llegó y me vio, casi le da algo al encontrarse con un flacucho delgaducho; aún así, apostó por mí. Ese año fui escogido en el Draft de la NBA por los Philadelphia 76ers.

Mi primer año en el equipo, con 21 años, solo podía jugar la Copa de Europa. Era un equipo de grandes jugadores profesionales muy bien compenetrados entre ellos. Superé mis dificultades de adaptación y conseguí ser parte de ese equipazo. Para mí era un sueño. Esa época fue complicada y buscaba mis momentos para estar en buena forma física y gran parte de ellos, fueron en el pabellón de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid donde entrenaba con las luces apagadas. La disciplina de equipo era la primera regla, y a mí me encantaba eso.

Me costó mucho hacerme un hueco en el equipo, pero, al final, con el tiempo, mi equipo me ayudó mucho a buscar mi hueco.

El partido más importante de mi carrera, para mí, fue cuando gané mi primera Copa de Europa en el año 1968 contra el Spartak Brno y defendí a Konviscka, gran anotador, mucho más alto y gran tirador; aun así, metí 22 puntos. Este hecho fue decisivo en mi carrera y mi nacionalización como español. Después de 55 años, sigo aquí, viviendo en Madrid y muy orgulloso de estar con todos vosotros.

Me siento orgulloso de haber formado parte del Real Madrid y de la selección. He podido jugar olimpiadas, mundiales y europeos y eso ha contribuido a conseguir mis metas deportivas.

No puedo olvidarme de una de las etapas más bonitas de mi vida, que fue la de ejercer como docente en el Colegio Aristos de Getafe, en Madrid. Lo he llevado dentro de mí durante toda la vida. Siempre he disfrutado enseñando. Me gustaría agradecer al Colegio y, en su nombre a Doña María Jesús Casado, presidenta de éste y de varios centros educativos más de la Comunidad de Madrid.

Ejercí de director deportivo de la sección y de profesor de la asignatura curricular de baloncesto dentro del departamento de educación física desde 1º de primaria hasta 1º Bachillerato. Siempre hemos estado jugando en las mejores categorías del baloncesto de Madrid.

Gracias a Raúl Lozano por su labor en la escuela durante todos estos años junto a mí, siguiendo la filosofía del colegio y de la escuela, y a otros magníficos entrenadores, por entrenar y formar a jugadores con valores y aptitudes para un deporte tan exigente como es el baloncesto. Y, lo más importante, enseñándoles a disfrutar.

Me gustaría hacer un inciso para mencionar a José Vicente Solorat que fue alcalde durante muchos años en A Rua (Orense).

Allí realizamos 23 campus de verano, siguiendo la misma filosofía que teníamos en el Colegio Aristos. Al igual que hoy, me hizo una gran ilusión que desde 2011 me hicieran hijo adoptivo de A Rua, un lugar digno de ir a visitar, con gente entrañable y acogedora.

Con todo esto he querido expresar la gran fortuna que he tenido de poder realizar en mi vida lo que siempre he amado y querido. Ha sido un gran privilegio para mí.

No puedo terminar sin nombrar a las personas más importantes de mi vida, MI FAMILIA. Mis hijos, David, Paloma y Pearly, mi mujer, Andrea y mis nietos, Álvaro Aitana, Blanca y Marcos. Por otro lado, Felipe, Tayna y sus maravillosos hijos.

Cristóbal Rodríguez

Estimada consejera, familiares, compañeros y amigos de Wayne:

Solo unas pocas palabras en nombre de la Asociación de Jugadores de Baloncesto de nuestro Real Madrid.

En primer lugar, quisiéramos agradecer a la Consejería de Cultura por organizar y auspiciar este entrañable homenaje a Wayne, en este magnífico marco, para intentar trasmitirle todo el cariño de los que tuvimos el placer de compartir con él muchos años, como compañeros en el campo de juego y otros más de 20 años admirarle por su trabajo como profesor de Educación Física del Colegio Europeo Aristos y Director Deportivo del Club Aristos, estrenando allí la graduación que consiguió en la Universidad de Minessota, de donde lo trajo nuestro llorado y recientemente fallecido Pedro Ferrándiz.

Allí, en el colegio, supo transmitir a sus alumnos todos los valores que tiene el deporte y él, mejor que nadie, predicó 16 años como jugador en nuestro Real Madrid donde ganó 13 ligas, 7 Copas de España, 4 Copas de Europa y 2 años en la ACB en el CajaMadrid, también comom entrenador nuestro, del Fórum de Valladolid, del Canarias y del Yllescas y durante 190 partidos defendiendo la camiseta del equipo nacional, al cual felicitamos por la medalla de oro conseguida ayer y recordando que nuestro Wayne fue MVP en la medalla de plata que España consiguió en el Europeo de Barcelona de 1973.

Wayne, tus compañeros del Real Madrid que te conocemos y te queremos te pedimos perdón por apoyar este merecido reconocimiento y hacerte protagonista por una vez. A ti, Wayne, que nunca te gustaron los focos mediáticos, y sí estar siempre en un segundo plano.

Sólo te veíamos el primero cuando con tu número 4 iniciabas la salida del equipo al campo, y mira que intentaste volver al 14 que tuviste al principio… Y cuando en las estadísticas de los anotadores salías de los primeros en las listas porque los dos dígitos pocas veces te abandonaron.

Nuestra asociación, creada en 1996 con el apoyo total del Real Madrid, tiene entre sus fines promover, colaborar y ayudar, para que, tras la práctica activa del deporte, nuestros miembros, puedan integrarse en otra actividad profesional y en esto Wayne has sido un ejemplo. Por todo ello, apoyamos este merecido homenaje que desde la consejería te dan para reconocer, además de tu conocida y brillante trayectoria deportiva, la contribución con tu trabajo y ejemplo a la formación de tantas generaciones de nuestros jóvenes en el Colegio Aristos en la Comunidad de Madrid.

Un abrazo fuerte a los jugadores de tu otro equipo: los veteranos, Paloma, David y Pearly y los juniors Aitana, Blanca, Marcos y Álvaro, que tienen que sentirse orgullosos del padre, abuelo y entrenador que han tenido y tienen, que los ha preparado para jugar y ganar los partidos de la vida.

¡Enhorabuena Wayne!

 

Share.