En esta sección, un exjugador del Real Madrid contará su experiencia acompañando al primer equipo en alguna de sus citas de la temporada. La posibilidad de realizar estos desplazamientos para apoyar al primer equipo de baloncesto es un gesto de cortesía de la dirección de baloncesto del club blanco con la Asociación de Jugadores de Baloncesto del Real Madrid. A continuación, reproducimos un texto escrito por José Luis ‘Indio’ Díaz, que disputó dos temporadas en el Real Madrid (1980/81 y 81/82) y que conquistó una Liga (81/82) y un Campeonato del Mundo de Clubes (1981).
‘Viaje a Bulgaria y billete para una nueva Final Four’, por José Luis ‘Indio’ Díaz
El lunes 4 de mayo nuestra expedición, compuesta por José Beiran, ‘Chechu’ Biriukov y yo, comenzamos nuestro viaje a Bulgaria para apoyar al primer equipo en su tercer partido de play off de la Euroliga -y un posible cuarto, como así sería- contra el Hapoel de Tel Aviv. En primer lugar, nos encontramos en el aeropuerto, donde el club nos había citado sobre las 13:00h., con nuestros queridos amigos de Real Madrid TV. Luego llegaron jugadores y cuerpo técnico, quienes nos brindaron una acogida excelente. El viaje hacia Sofía transcurrió sin ningún percance hasta el aterrizaje, aunque nos llamó la atención la cantidad de aviones de transporte norteamericanos que había en las pistas.
Llegamos al hotel Hyatt Regency después de recorrer 60km de distancia desde Sofía. Como dato, el hotel fue la antigua residencia oficial del presidente Dimitrov de Bulgaria y, como no podía ser de otra forma, tenía un aroma a la antigua arquitectura soviética, aunque se disfrazara con un gran toque de modernidad. El establecimiento estaba situado en medio de un gran lago artificial y rodeado de montañas y un campo de golf que algunos miembros de la expedición directivos aprovecharon para visitar.
Ya el martes, después de pasar el día entrenando en el gimnasio o disfrutando del spa -en el caso de ‘Chechu’ Biriukov- nos dirigimos a primera hora de la tarde al partido. Un encuentro flojo en líneas generales por parte de los dos equipos que alargó la serie debido a la victoria final del Hapoel.
El miércoles 6, descanso para los veteranos y sesión de tiro para nuestros jugadores. Un día más dos de nosotros acudimos al gimnasio a entrenar, para después pasar un rato de lectura mientras el mismo veterano del día anterior seguía metido en el spa. Este mismo día, gracias a una gran gestión de nuestros amigos del canal del Real Madrid, pudimos desplazarnos desde Pravets hasta Sofía. Pasamos toda la tarde visitando la Catedral Alexander Nevski, en la cual encendimos una vela en recuerdo de nuestro querido Vicente Paniagua, y también visitamos el Teatro Nacional y paseamos por el centro por unas calles muy animadas.
Ya el jueves misma rutina: gimnasio y spa para los de mismos de siempre. Tuvimos tiempo después de comer y echarnos una siestita antes del choque. Sobre las 19:00h. salimos hacia el pabellón de Botevgrad. Ya con el balón en juego, empezamos dubitativos pero para el descanso ya ganábamos de 10 puntos. De ahí en adelante estuvimos siempre por delante en el marcador hasta el final, cumpliendo nuestro objetivo de alcanzar la Final Four. Tengo que decir que tanto este día como el martes el pabellón estaba medio lleno y daba un poco de pena jugar con tan poco público debido a las circunstancias actuales. Fue agradable encontrarnos con ex jugadores como Georgi Glouchkov o Jan Zidek, este último ex jugador de nuestro club. Volvímos con los deberes hechos: clasificarnos entre los cuatro mejores equipos de Europa y estar en Atenas para luchar por conquistar un nuevo título continental. Enhorabuena a todos los implicados por una gesta difícil de llevar a cabo.
Deseamos agradecer a la sección de Baloncesto la invitación para estar con el equipo y el magnífico trato que recibimos durante el viaje.
